3 de agosto de 2006

Metalway 2006 (1ª parte)

Por fin estoy recuperada, después de un finde de buen heavy metal, duchas frías, tiendas de campaña matadoras, calor agobiante y alcohol, mucho alcohol. La resaca me ha durado varios días. Si es que no se puede beber tanto...

El jueves salimos cargados de cosas, con el super-coche hasta el culo y otro coche más. Del viaje poca historia, mi super-coche aguantó como un campeón a ritmo de Megadeth, Axxis y un par de cd's con música variada. Ya cerca de Gernika pasé mi primer puerto de montaña a 30 Km/h con unas curvas de pánico, pero como soy la caña de España, lo bajé sin problemas. Bueno, cuando llegamos el amigo del otro coche me llamó lenta, así, como quien no quiere la cosa, pero le dije que me gusta vivir al límite (de la velocidad permitida, jeje).

Llegamos, cambiamos nuestras entradas por dos pulseritas la mar de monas, montamos tiendas bajo una amenaza de lluvia meona y nos fuimos al Eroski dispuestos a tajarnos para inaugurar el festival como Dios manda. Y durante el botellón unos nubarrones negros procedentes de Mordor descargaron agua con todas sus ganas haciéndonos huir del lugar. Bueno, mis amigos se largaron sin decirme ni mú, y quince minutos después, me di cuenta de que estaba sola en el coche con la música a toda leche en un lugar vacío ¡Serán cabrones! Y cuando les llamo, me dicen "¿ah, pero nadie te ha dicho que nos íbamos?" Pues lógicamente, no. Pero bueno, era algo de esperar, no me sorprende.

No le di importancia y al cabo de diez minutos me encontré con ellos. A partir de ahí rayadas que fueron y vinieron, comentarios machistas y feministas, litros de kalimotxo de la tierra (¡delicioso!) y buen ambiente. El cansancio acumulado de todo el día se hizo notar a las tres de la mañana cuando comenzaron a cerrárseme los ojos, así que como no quería estar jodida desde el primer día, me fui a mimir a una tienda que me habían dejado especialmente para mí sola.

Al día siguiente a las 10 ya estaba de pie. Había llovido durante toda la noche y el ambiente estaba resfrescado. Pero todo estaba lleno de barro y más de uno tenía la marca de haber dado con sus morros en el suelo. Nos fuimos a tomar una cervecita (mi estómago me pidió un zumo y un par de Almax) a un bar lleno de melenudos con buena música de fondo. A mi abuela seguro que le daría un yuyu... ¡Los jebis han tomado la ciudad! ¡¡¡¡aaahhhhhh!!!!

De ahí nos dirigimos al festival. Cuando entramos en el recinto ya estaban Dreamaker tocando como mejor lo saben hacer. El concierto fue muy bueno, una música muy bruta dentro del metal melódico y con una pedazo de cantante que me impresionó. Entre algunas canciones que tocaron me quedé con una de System of a Down que me gustó bastante.

Terminó el concierto y era hora de hacer balance de la primera hora: las nubes de Mordor del día anterior dejaron el recinto como un campo de batalla. Un par de enanos con hachas y podríamos rodar "El señor de los anillos" (versión española).

En el festival se vio de todo, desde algún que otro William Wallace con su faldita y todo, hasta lo más satánico de la muerte mortal, pasando por alguna famosilla que dejó su huella jebi dentro de los platós de Salsa Rosa. Y está claro que el negro y las cadenas nunca pasarán de moda.

Durante el primer cambio de escenario activé mi radar e hice un scanner a lo que se dejaba caer por allí. Ummmm... melenas al viento, hombres enfundados en vaqueros ajustados, camisetas que dejaban adivinar los gustos de cada uno, brazos en alza mostrando bíceps, alguno que se había quitado la camiseta... Mis sensores estaban pitando en mi cabeza constántemente, y pensé que me iba a volver loca... ¡¡¡aaaahhhhhhhhhhh!!!

No hay comentarios:

 

blogger templates | Make Money Online